miércoles, 21 de septiembre de 2016

Origen de la Bolsa de Valores


La historia del mercado bursátil mundial data de épocas remotas, durante años, el mercado bursátil ha evolucionado hasta alcanzar hoy en día el nivel tecnológico que permite a los traders realizar las operaciones sin tener que acudir al piso de negociación.

Una tecnología de punta permite ahora a los agentes operar desde sus oficinas ó casas, con lo que quedó en silencio el tradicional golpe del martillero para dar paso a la rueda informática, a través de redes de computadoras.

Los pioneros de la actividad bursátil en el mundo fueron los griegos, cartagineses y fenicios, quienes se daban cita en la Plaza de Corinto con los comerciantes de Atenas.

No fue ni la Bolsa de Wall Street, ni la de Tokio, ni la de Londres, que hoy en día lideran el mercado financiero, las originarias de este término, sino que fue en Bélgica, más concretamente en Brujas, donde se comenzó a utilizar el concepto "bolsa de valores" con una connotación relativamente parecida a la que posee hoy en día.

Curiosamente fue en el hogar de la familia noble Van Der Buërse donde se realizaban importantes transacciones, negocios y otros encuentros de carácter mercantil, dicha familia poseía un escudo de armas, en referencia a su apellido, situado en la entrada al hogar, el cual estaba representado con tres monederos de piel con forma de bolsa, dado el parecido físico de los monederos y a la traducción del apellido Buërse, la gente comenzó a llamar a este hogar como la bolsa, en la ciudad de Brujas, en el siglo XIII.

Para la fecha, el volumen de las negociaciones, la importancia de esta familia y las transacciones que allí se realizaban le dieron el nombre a lo que actualmente se conoce como "bolsa", por el apellido Buërse.

Pero no fue sino hasta 1460, en Amberes, cuando nació la primera bolsa general, que reunió a mercaderes de distintas nacionalidades, quienes realizaban transacciones y cotizaban objetos de valor, siendo ésta la primera bolsa moderna del mundo.

La primera Bolsa de Valores se construyo a principios del siglo XVII en Ámsterdam bajo la forma de un claustro, considerada como la más antigua del mundo y la que realmente poseía las funciones del actual mercado bursátil como operaciones con bonos y acciones, fue fundada por la Compañía Holandesa de la Indias Orientales, la cual poseía el monopolio de todos los negocios realizados entre los Países Bajos y Asia (especialmente con Banten, Java Occidental y Jayakarta), sucesivamente, todos los grandes mercados financieros fueron dotados de edificios variados y durante el transcurso del siglo XIX el lugar alcanzado por las operaciones de bolsa en la vida económica y financiera de cada país movió a los constructores a elevar unos verdaderos templos de Dinero, como la Bolsa de Brongniart en Paris.

Eran tan fuertes los poderes que poseía la Compañia Holandesa de las Indias Orientales, que dicha empresa podía declarar la guerra, acuñar la moneda, negociar tratados ó incluso establecer colonias, tales eran los poderes y las inversiones que realizaba la Compañía Holandesa de la Indias Orientales, que en principio fundó la mencionada bolsa de valores con la intención de poder recaudar dinero para sus futuros viajes, estas acciones realizadas en la calle Damrak de Ámsterdam, fueron las primeras en comercializarse en el mundo entero.

De hecho, muchas de estas compañías creadas con el fin de mejorar el comercio con otros países, terminaban cerrándose ó en bancarrota tras terminar el primer viaje mercantil, esto se debía al alto coste y al alto riesgo que poseían, ya que sufrían el continuo peligro de la piratería, naufragios y enfermedades, sin embargo, y gracias a la creación de la Bolsa de Ámsterdam (entre otros motivos), la Compañía Holandesa de la Indias Orientales pudo subsistir durante casi 200 años.

La creación de las bolsas ha dependido ampliamente de la organización administrativa de cada país, algunos funcionan en forma de confederación como Suiza ó en aquellos cuya unidad política es reciente como Alemania é Italia, resulta normal que existan varias bolsas conservando entre ellas la más completa independencia siendo variable su importancia.

Incluso en un país de vasta extensión, como en los Estados Unidos, se hacen necesarias varias bolsas, mientras sus medios de comunicación resulten restringidos, pero el desarrollo de estos ha venido a reforzar más aun la potencia financiera de Nueva York.

En los países de menor extensión y cuya unidad política es ya antigua, una bolsa única se ha destacado netamente marcando su preeminencia, en Francia al sistema antiguo que ofrecía una organización propia para cada bolsa de provincia lo ha sustituido una Compañía Nacional única que reúne a los agentes de cambio de Paris y de las otras plazas, asimismo en Gran Bretaña todas las bolsas locales inglesa se han reunido en el seno del único "United Stock Exchange".

El mercado de las acciones ha dado lugar simultáneamente a importantes movimientos, las grandes empresas, tanto para darse a conocer fuera de sus propios países, como para extender el círculo de los accionistas capaces de participar en sus ampliaciones de capital, han tratado de conseguir que sus acciones sean cotizadas en las plazas extranjeras.

Esta orientación se ha acusado muy particularmente en los últimos años, en los que las sociedades europeas se han dirigido a Nueva York y  Tokio, mientras que las empresas japonesas por su parte, se han vuelto hacia los Estados Unidos y hacia las plazas del viejo Continente.

En el mundo actual, cada país busca activamente incursionar en los demás territorios tanto sus clientes como sus proveedores, las empresas no cesan de incursionar y establecerse internacionalmente mediante la creación de sucursales filiales, ó bien asociándose con firmas locales.

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