La crisis económica iniciada en 1929 ha sido uno de los hechos históricos más importantes de la primera mitad del siglo XX, cuyas consecuencias afectaron a millones de ciudadanos a nivel mundial.
Los acontecimientos decisivos del siglo XX, como el auge de los fascismos ó la Segunda Guerra Mundial, están íntimamente unidos al desarrollo de esta crisis, la década de 1920 fue un periodo de crecimiento y desarrollo económico, pero los desequilibrios existentes condujeron a la crisis más profunda del sistema capitalista, excepcional por su gravedad, larga duración y por las graves consecuencias que produjo.
Desestabilizó la vida de gran parte del mundo, facilitó el auge de las rivalidades entre las naciones é hizo quebrar el sistema económico existente, obligando a buscar la solución por nuevos caminos económicos y sociales.
Antecedentes al Crack
Los años 20 fueron para los Estados Unidos de crecimiento económico y aumento de la productividad, las ganancias de la productividad fueron a parar al beneficio empresarial, los salarios repercutieron sobre los precios que implicaría en la marcha de la Bolsa Norteamericana, la gente se iba endeudando por la vía del crédito, los beneficios empresariales se iban estancando y los bancos comienzan a tener problemas.
Al quebrar los bancos miles de personas pierden sus ahorros y se arruinan, el Presidente Hoover establece un control de precios, siendo agresivo con respecto a la agricultura, se inicia la crisis con los excesos de oferta, caída de los precios agrícolas y con una gran tasa de paro.
Los gobiernos de los diferentes países del mundo, tenían esperanzas en recuperar la economía de nuevo que habían tenido hasta el año 1914, durante los años 1918-1919, parecía que estos problemas se estaban arreglando pero en el año 1920 comienza una crisis que hizo bajar los precios.
Pero tanto países anglosajones, como los que habían permanecido neutrales en la guerra como Japón hicieron propuestas para volver a tener una economía sólida con una moneda estable, pero lo consiguieron de manera parcial.
Sin embargo en Alemania se baso en el sistema monetario, con lo cual el dinero perdió su valor y se termino con el ahorro privado, las empresas tuvieron que recurrir a los préstamos extranjeros para poder sobrevivir, y con estos se colocó a Alemania con una gran dependencia de los créditos externos.
La situación era parecida en la Unión Soviética y en los países del este de Europa, pero en Polonia, Hungría y Austria la moneda no perdió todo su valor, a partir de 1924, la crisis se fue superando y comenzó una nueva etapa de desarrollo que renuncia al crecimiento económico, a pesar que algunos precios de materias primas y alimentos volvieron a bajar y el desempleo se mantuvo bastante alto.
Estos desequilibrios provocarían una nueva crisis y esta vez mucho más profunda, la primera guerra favoreció sobre todo a Estados Unidos, convirtiéndole en el principal proveedor de materias primas y productos alimenticios é industriales del mundo.
También Estados Unidos se volvió el principal acreedor del mundo y su influencia sobre Europa era enorme, la guerra también trajo un importante crecimiento industrial, la agricultura también se vio favorecida y las necesidades europeas de comerciar, convirtieron a la flota americana en la segunda marina mercante del mundo.
El crecimiento que se inicio en los primeros años de 1920, fueron muy profundos y estables en los Estados Unidos, en estos años se consolidaron sectores industriales nuevos como la industria eléctrica, la química y la petroquímica, la aeronáutica, el cine y la radiofonía.
Como consecuencia del desarrollo industrial, el sistema energético se renovó, sobre todo a partir del aumento de petróleo y electricidad, el taylorismo y el fordismo fueron las nuevas modalidades de producir organizando el trabajo y la producción.
También se desarrollan nuevas actividades relacionadas con las nuevas industrias, como la construcción de infraestructura como carreteras y aeropuertos, como la competencia era muy fuerte, aumento la concentración empresarial, se forman las Trusts.
Sin embargo la agricultura no vivió un crecimiento tan parecido, puesto que los precios agrícolas se mantuvieron todavía por debajo de los precios industriales generando un desequilibrio desfavorable al sector primario.
Muchos campesinos se vieron obligados a vender sus tierras a precios muy bajos y se trasladaron a las ciudades, sin embargo, la prosperidad indefinida y el optimismo se extendían por todas partes, fueron los años dorados del consumo y de la exaltación nacionalista.
El clima de confianza se convirtió en la compra de acciones de las empresas industriales por parte de un gran número de la población, siendo la Bolsa de Nueva York el centro de la economía mundial.
Como la economía mundial estaba en desequilibrio con respecto a los Estados Unidos, no se pudo generar un consumo suficiente que pudiese sustentar la expansión industrial.
Esto dio lugar a que en 1925, un sobreabastecimiento de diversos productos, dando lugar a la caída de los precios, al desempleo y a la pérdida de la capacidad adquisitiva de la población.
A finales de la década, la compra de acciones de manera desenfrenada creció en un 90%, la especulación financiera hacia ganar dinero, siendo el valor de las acciones ficticias, ya que estaban por encima del valor real.
Crecimiento económico de los años veinte
El fin de la Primera Guerra Mundial dio paso a un periodo de reconstrucción que abrió una época de crecimiento y dinamismo económico, fundamentalmente en los sectores industriales y empresariales.
Después de la contienda los gobiernos y expertos en economía creían firmemente en la posibilidad de recuperar la prosperidad económica anterior a 1914, los primeros meses tras la guerra parecieron confirmar esta esperanza, aunque el nuevo progreso se quebró temporalmente entre 1920 y 1921.
A partir de 1922, sin embargo, el mundo desarrollado entró en un proceso de gran crecimiento, debido, en parte, a la recuperación de la producción en las naciones europeas más afectadas por los efectos de la Gran Guerra, como Francia ó Alemania.
Los años veinte acentuaron el declive británico, cuya economía se basaba, sobre todo, en las industrias textil y siderúrgica, no obstante el descenso de los precios de las materias primas y de los alimentos le proporcionó algunas ventajas, ya que su comercio se basaba en la venta de productos industriales y en la compra de alimentos.
La guerra había propiciado un espectacular desarrollo de la economía norteamericana, que convirtió a Estados Unidos en la primera potencia mundial, de forma paralela, se afianzaba el crecimiento económico Japonés y su expansión comercial por Oriente.
Detonantes de la crisis
Tres fueron los sectores que contribuyeron a desencadenar la crisis: la agricultura, los sectores industriales envejecidos y el sistema monetario internacional, en medio de la prosperidad de los años veinte ya surgieron algunos signos de debilidad y, aunque en aquel momento estos aspectos negativos no fueron considerados significativos, desde la perspectiva histórica se ha comprobado que fueron decisivos en el detonante y desarrollo de la crisis de 1929.
El 24 de octubre de 1929 (jueves negro) se produjo una quiebra del mercado de valores de Nueva York, que provocó un prolongado periodo de deflación, Marxistas, Monetaristas, y Keynesianos han intentado dar una explicación de este episodio que, en realidad, correspondió a un largo periodo, que va desde 1929 hasta 1939.
La deflación, la caída de la producción, la acumulación de stocks, el desempleo masivo, la contracción del comercio mundial y la ruptura del sistema de pagos internacionales marcaron la coyuntura en la mayoría de países capitalistas avanzados.
La quiebra de la Bolsa de Nueva York
A fines de la década, la prosperidad, que antes estaba basada en el desarrollo industrial, pasó a depender de la especulación, en 1928 sin embargo, algunos síntomas hacían prever que la economía estaba en peligro.
Los ingresos de la población no habían subido tanto como para que el consumo siguiera creciendo, los almacenes estaban llenos de mercancías que no podían ser vendidas y muchas fábricas comenzaron a despedir a sus trabajadores, sin embargo en la bolsa seguía la fiesta especulativa, con los precios estancados, las acciones seguían subiendo porque había una gran demanda de los especuladores, nadie pudo ó quiso darse cuenta de la gravedad de la situación.
Cuando en Octubre de 1929 la Bolsa de Nueva York quebró, la crisis fue inevitable y se extendió al sistema bancario, a la industria, el comercio, sus consecuencias se sintieron también en todo el mundo y perduraron hasta la Segunda Guerra Mundial.
Contracción del Comercio Mundial
Los legados de los tiempos de guerra, las necesidades de la recuperación y de la estabilización de la posguerra, conspiraban para hacer que los estados persiguieran objetivos de largo plazo en el comercio internacional.
Las tensiones anteriores pusieron un límite a las fuerzas que desde 1918 amenazaban a la vida económica de Europa, esto produjo media década de prosperidad y estabilidad.
La base de esta prosperidad estaba en el renacimiento del comercio mundial, fundado en los préstamos de los Estados Unidos a los países de Europa Central, que les permitió invertir capital en obras públicas y en empresas, y de este modo exportar bienes a cambio de las importaciones que necesitaban.
Se encontraron nuevos medios para empujar la productividad y el comercio internacional, la estandarización y la producción en masa de manufacturas, métodos más ágiles de comercialización y propaganda a alta presión, grandes programas de construcción comercial y habitacional, el surgimiento de nuevas industrias que fabrican artículos de consumo como automóviles, aviones y radios, se combinan para producir el boom comercial.
Causas de la gran depresión
Han sido muchas las maneras de pensar de los especialistas sobre las hipótesis que conllevan a establecer las causas de la Gran Depresión de los Años Treinta, la teoría marxista ha pensado más en el análisis de las grandes crisis del capitalismo, relacionándolas a la descoordinación entre producción y consumo.
La teoría económica de Nogaro es que la sobreproducción ha estado siempre en el punto de mira de los historiadores de este período como explicación de la crisis de 1929.
En primer lugar, hay que tener en cuenta que Estados Unidos había tenido un crecimiento económico, y una alta prosperidad, los ingresos de la población no habían subido tanto como para que el consumo siguiera creciendo.
En la industria se había producido un incremento importante de la producción, tras la recuperación de la crisis de 1921, el desarrollo había sido constante hasta 1927, produciéndose abundancia de productos industriales, en la agricultura el aumento de la producción era importante, había superproducción.
Otra causa importante fue la especulación (los precios de las acciones no reflejaban la situación económica real de las empresas), los negocios eran más rápidos y beneficiosos, los pequeños ahorradores que decidieron invertir, hicieron de esto su forma de vida; no se invertía con el dinero ahorrado (como debería de ser), sino con todo su dinero, por lo que su vida dependía de la evolución de la bolsa.
Los agentes de la bolsa prestaban a sus clientes más dinero tomando como garantía los propios títulos comprados, porque pensaban que el precio de las acciones nunca bajaría, muchas personas invirtieron en bolsa, sin saber en qué y cómo invertir, solamente lo hacían porque ganarían mucho momento, porque siempre se pensó que el precio de las acciones nunca iban a bajar, motivo por el cual al darse la crisis muchas familias se encontraran endeudadas.


